Daños de los videojuegos a la salud

Daños de los videojuegos a la salud

El tema de los posibles daños a la salud causados por los videojuegos es un debate sobre el que han corrido ríos de tinta. Y es que mientras hay firmes defensores de los juegos de video que aseguran que no son en absoluto perjudiciales, también hay quienes no dudan de que los videojuegos pueden ser muy perjudiciales.

Los que hablan de los daños que los videojuegos pueden causar a la salud se centran fundamentalmente en dos aspectos: los daños físicos y los daños psicológicos.

En lo que se refiere a los posibles daños físicos de los juegos de video en la salud, es cierto que se han registrado casos, sobre todo en niños, de problemas serios causados por el abuso de este tipo de juegos. De hecho, es bastante habitual que las personas que pasan más de dos horas diarias jugando puedan presentar dolor en el pulgar y en la muñeca, debido a problemas musculares y de tendinitis. Pero las cosas pueden ser todavía peores, y este tipo de problemas se pueden extender a las articulaciones y llegar hasta el codo, produciendo dolores y problemas a la hora de realizar actividades cotidianas tan sencillas como peinarse o vestirse.

Además, los daños físicos pueden ser más serios y afectar al cerebro. Ya se han escuchado casos de ataques epilépticos relacionados con el abuso de los videojuegos, y según muchos expertos, estar demasiadas horas sometido a los destellos que producen los videojuegos en la pantalla puede ser la causa directa de ataques de epilepsia y convulsiones. Esto es debido a la estimulación fótica, caracterizada por las descargas de luz, destellos y las variaciones de imágenes. En los peores casos, estos ataques convulsivos acaban con la pérdida de la conciencia de los menores.

Pero no hay que olvidar las consecuencias psicológicas que puede producir el abuso de los juegos de video, sobre todo en los niños. En primer lugar, estar “enganchado” a un juego puede pasar de ser una anécdota a convertirse en un problema real de adicción. De hecho, se han registrado casos de personas que hasta olvidan comer por jugar a un videojuego, dejando pasar las horas y las horas. Sin llegar a esos extremos, jugar demasiado con este tipo de juegos puede hacer que los niños descuiden sus relaciones sociales, centrándose solamente en pasar tiempo delante de la videoconsola o del ordenador.

Por otro lado, muchos expertos y psicólogos han advertido de que haya videojuegos que fomentan el racismo, las actitudes xenófobas y, sobre todo, la violencia. En el caso de los niños, sobre todo, pegar y matar al enemigo se convierte en algo tan habitual, que puede ser un riesgo muy serio a nivel emocional, puesto que en el caso de muchos niños, se pierde la frontera entre lo que está bien y lo que está mal, asumiendo la violencia como algo muy habitual.

Está claro que no hay que demonizar a los juegos de video considerando que son los culpables de todos los problemas que padecen los niños y adolescentes. En su medida, jugar a este tipo de juegos no es malo, incluso tiene aspectos positivos, ya que desarrolla la coordinación o la agilidad, por ejemplo. Sin embargo, y como suele suceder con casi todo, el verdadero problema está en el abuso de este tipo de juegos, que puede llevar a serios problemas.